El cierre del claustro académico de la vigésima generación marca un punto de inflexión en su camino hacia la certificación. Han sido jornadas de una intensidad única, donde la teoría del Coaching Ontológico y Organizacional finalmente se integró a través del cuerpo y la emoción. En este registro, compartimos la experiencia de un grupo que se permitió habitar cada dinámica con una apertura y entrega admirables.
Durante estos cuatro días, cada conversación y cada silencio dejaron una huella profunda en el proceso de desarrollo de nuestros estudiantes. Este espacio no solo sirvió para adquirir herramientas técnicas, sino para fortalecer el compromiso personal con la transformación. Celebramos a la Generación 20 por su valentía al mirar sus propias historias y por la generosidad de compartirlas, construyendo una base sólida de confianza y profesionalismo para lo que resta de su formación.










