El claustro académico de la décimo sexta generación representó un espacio de integración profunda para nuestros estudiantes. Durante este hito, el enfoque principal fue la consolidación de las competencias del Coaching Ontológico y Organizacional, permitiendo que cada alumno habitara su rol desde una nueva coherencia.

A través de la exploración del cuerpo como territorio de aprendizaje y la gestión de la emocionalidad, la 16ª generación logró transformar los conceptos técnicos en una práctica viva y auténtica. Este registro fotográfico es el reflejo de un grupo que ha sabido sostener la exigencia del proceso de certificación con templanza y compromiso, entendiendo que el liderazgo consciente comienza por el trabajo personal profundo.