Compartimos el registro detallado de la experiencia vivida por los alumnos de nuestra Escuela durante su claustro académico. Esta instancia representa el corazón de nuestro modelo educativo, donde los estudiantes de la 15ª generación se sumergieron en un trabajo intensivo para alinear los tres dominios fundamentales del ser: cuerpo, emoción y lenguaje.

Más que una etapa académica, este claustro fue el escenario para poner en práctica, de manera real y tangible, el Coaching Ontológico y Organizacional en un entorno de alta exigencia y colaboración. Estas imágenes capturan el compromiso de una generación que ha entendido que cada proceso de aprendizaje es una instancia única e irrepetible, consolidando así las bases de su futura labor como coaches profesionales.