Revivimos los momentos más significativos del claustro de la décima generación, una instancia donde el aprendizaje se vive a través del vínculo y la experiencia compartida. En este retiro académico, los alumnos se permitieron habitar el silencio, la risa y el desafío, entendiendo que el Coaching Ontológico no se estudia, se encarna.

Las imágenes que compartimos reflejan la fortaleza de un grupo cohesionado que utilizó el espacio del claustro para desafiar juicios y abrir nuevas posibilidades de acción. La Generación 10 dejó su huella a través de una escucha profunda y una disposición generosa para el aprendizaje colaborativo. Un paso fundamental que consolida su identidad profesional y los proyecta con confianza hacia su certificación final.